Carta de la AACTE en El Mundo
Desarrollo de la primera prueba del concurso para una plaza de profesor titular en la Universidad Autónoma de Barcelona
mayo del 2007
Universidad Autónoma de Barcelona. Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad. 30 de noviembre de 2002.
Descripción de incidencias:
El candidato Guillem Bou no ha podido empezar la exposición oral porque el departamento no había suministrado un aparato de video. La Presidenta Rosa Franquet se ha dirigido a él en tono poco amigable, excesivamente severo, pidiéndole por qué no lo había solicitado. El señor Bou ha respondido que la Comisión se comprometió, en el día de la presentación de candidatos, a equipar la sala con ordenador, proyector y video, por lo que daba por sentado que estarían allí. La Presidenta accede a que se traiga un aparato de video a la sala.
Empezada la exposición del señor Guillem Bou, habiendo tranquilidad en la sala, la Presidenta ha interrumpido al concursante para pedir a un miembro del público, un periodista como hemos podido saber después, que no filmase el acto. Curiosamente, ha increpado al señor Guillem Bou, el cual le ha hecho notar que él no estaba filmando, sino que era alguien del público, cosa permitida por la ley al tratarse de un acto público. También ha manifestado el señor Bou que, por su parte, no tenía inconveniente en que se filmase la prueba. La Presidenta Franquet, sin dar ninguna razón, ha hecho desalojar la sala y ha reanudado las pruebas habiendo prohibido cualquier registro audiovisual de las mismas.
Durante su exposición, el señor Guillem Bou ha sido interrumpido varias veces por la Presidenta, normalmente porque ésta preguntaba qué tenía que ver lo que explicaba con el proyecto docente. El señor Guillem Bou le ha señalado en dichas interrupciones los capítulos de su proyecto donde estaban estos temas, a lo que la Presidenta ha permitido que la exposición continuara.
Durante el turno de debate, uno de los miembros del tribunal ha hecho escarnio de la documentación presentada por el señor Guillem Bou y ha realizado comentarios jocosos, y se ha basado en que en su amplia documentación no daba una definición del término multimedia. El señor Guillem Bou se ha dirigido hacia él, ha tomado un tomo de la documentación entregada y ha abierto una página en la que la supuesta definición ausente sí estaba, la ha leído en alto y ha felicitado de modo irónico al miembro de la comisión por su capacidad de lectura.
También en el turno de debate otro miembro del tribunal ha dicho que el proyecto del señor Bou no incluía qué programas software se proponían para utilizar en la asignatura. El señor Bou le ha respondido diciendo que esta observación no tenía sentido, ya que la Universidad Autónoma de Barcelona tiene una lista de programas de los cuales ha adquirido la licencia para la docencia y es preceptivo ajustarse a ella. El señor Bou ha observado que proponer programas sin licencia sería fomentar la piratería, a lo que el miembro del tribunal ha asentido.
El mismo miembro le ha argumentado que en su proyecto docente no se tenían en cuenta los conocimientos previos de los alumnos. El señor Bou le ha contestado que esto tampoco tenía sentido, ya que al tratarse de una asignatura de primer año en una titulación de segundo ciclo, se pueden matricular en ella desde cualquier diplomatura, desde un ingeniero a un maestro o un enfermero, por lo que no se puede suponer que sepan nada de multimedia.
En general, se han producido diferentes intervenciones, en tono más bien hostil, que el señor Bou ha respondido. Sin embargo, se ha llegado a un momento muy tenso cuando el señor Bou ha dicho que tenía el convencimiento, a juzgar por las intervenciones de la Presidenta en la primera parte, de que ésta no se había ni siquiera leído su proyecto docente.
Acogiéndose a su derecho a debatir, ya que la normativa establece que habrá un debate entre la comisión y el candidato, y acogiéndose al derecho a responder a las preguntas con preguntas (propio de muchos debates científicos, desde los antiguos griegos) el señor Bou ha preguntado a la Presidenta si al menos tenía idea de dónde se argumentaba en la documentación entregada los temas por los que era preguntado. La Presidenta se ha quedado muda y se ha encogido en su silla.
El señor Bou le ha hecho notar que era grave no leerse la documentación y pretender evaluarla, por lo que ha anunciado que realizaría una pregunta más fácil. Al final ha hecho tres preguntas y, ante el reiterado silencio de la Presidenta Franquet, el señor Bou ha solicitado que costasen en acta. Las ha repetido lentamente para que el secretario de la Comisión las anotara y éste ha ido escribiendo mientras el señor Bou las decía. Este observador ignora si al final aparecen o no en el acta, pero quiere dejar constancia de la actitud atenta del secretario anotando al ritmo que el señor Bou repetía la pregunta, respondiendo a su petición de que constaran en el acta.
Al final, el señor Bou se ha acercado a la Presidenta y le ha insistido en que es grave no haberse leído la documentación. La Presidenta se ha descompuesto y se le han humedecido los ojos. Ante esta situación, del todo insólita en un concurso, el señor Bou ha dicho literalmente Creo que con todo esto ya es suficiente. La Presidenta ha asentido y ha dado por finalizado el acto. Los asistentes han abandonado la sala.
Comentarios
Como observador enviado por esta asociación, con el objetivo de vigilar las irregularidades en concursos públicos, cosa que ha hecho dicha asociación durante sus años de historia, emito mi diagnóstico de dicha prueba.
Al no ser especialista en la materia, no puedo entrar en detalles de los temas tratados. Lo que sí puedo observar es que, en el turno de palabras, los miembros de la Comisión han asentido las respuestas del señor Bou en general. No sé si esto se ha reflejado en un voto positivo en el acta.
Por otra parte, sin embargo, debo manifestar que lo que he visto es cualquier cosa menos un concurso de acceso a una titularidad en las condici ones que establece la ley. Las continuas interrupciones, reiterando preguntas sobre el temario, hubieran puesto nervioso a cualquier concursante. El tono amenazante durante todo el acto (que ha empezado enseguida recriminando al señor Bou el tema del video, cuando es trabajo y compromiso del departamento suministrarlo) es inadmisible.
Y, en tercer lugar, la actitud de confusión y desasosiego de la Presidenta sobre las preguntas acerca de sí al menos se había leído la documentación, no deja lugar a dudas. No se trataba de una persona ofendida porque se pusiera en tela de juicio que no cumplía su deber, ni de una persona que se disculpaba al haber sido descubierta en falso. Se trataba de una persona que se desmoronaba en su silla al haber ido puesto en evidencia, ya que no podía contestar unas cuestiones tremendamente elementales (el señor Bou incluso le ha puesto una diapositiva en el proyector para ayudarle en la respuesta; cualquiera que se hubiera mirado por encima el proyecto hubiera podido hacer callar al señor Bou). El brote emocional final de la Presidenta habla por sí solo.
Sin más, quedo a la disposición de la AACTE o a cualquier otra persona interesada a explicar con más detalle este informe o a responder a dudas sobre el mismo.
Eugenio Degroote Herranz

