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SALVAR DOÑANA: UNA TAREA DE TODOS
Asociación para el Avance de la Ciencia y la Tecnología en España (AACTE)El vertido tóxico de la empresa Boliden de Aznalcóllar en la cuenca del río Guadimar y las cercanías de Doñana ha puesto en evidencia la falta de coordinación por parte de las administraciones central y autonómica para afrontar de una forma eficaz problemas de esta magnitud y complejidad. Esta trágica circunstancia resalta la necesidad de que el país cuente con una masa crítica de técnicos y científicos bien formados para reaccionar con agilidad frente a catastrofes como ésta. La desconfianza y falta de cooperación de los siete organismos involucrados en el desastre (Consejerías de Industria y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía; Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y Ministerio de Medio Ambiente; Parque Nacional, Parque Natural y Estación Biológica de Doñana) revelan la necesidad de remodelar de una forma pragmática las instituciones de gestión de aguas, minas y recursos naturales en España.
Desde la AACTE, al igual que el resto de la ciudadanía, hemos asistido con estupor al ejercicio de control de daños político e inoperancia por parte de las administraciones involucradas. En medio de la confusión generalizada es de destacar la actitud de César Nombela, presidente del CSIC, creando con rapidez una comisión de expertos para que ayuden a coordinar el tratamiento del problema y la vigilancia de sus efectos sobre la salud de las personas y los ecosistemas afectados. Desde la AACTE, como científicos, nos gustaría ver esta comisión reforzada a la mayor brevedad, no sólo con personal nacional sino también, en concreto, con científicos y técnicos internacionales con experiencia directa en descontaminación y regeneración de suelos, sedimentos fluviales y ecosistemas acuáticos y de ribera. Mientras que países altamente industralizados como Alemania u Holanda, o con una potente industria minera como Estados Unidos, Canadá o Australia, se han enfrentado a menudo a este tipo de problemas, España carece en la práctica de expertos punteros con experiencia práctica en descontaminación.
Desearíamos que esta comisión emitiese con la major urgencia un informe evaluando el impacto objetivo de la contaminación e hipótesis sobre la previsible evolución de la zona contaminada y del frente contaminante subterráneo, y sus posibles efectos a corto y largo plazo sobre la salud pública, las posibilidades de uso de los terrenos y cauces afectados y la salud de los ecosistemas de la zona. Estas hipótesis deberían considerar el mejor y el peor escenario posible, a juicio de la comisión. Creemos que dicho informe es imprescindible para que la evaluación de las estrategias para descontaminar la zona se hagan conforme a la hipótesis del peor escenario posible. Dicho informe debería ser hecho público con la mayor difusión, para que pudiese ser evaluado con rigor por la comunidad científica nacional e internacional, y sobre todo para que sea conocido por la ciudadanía. Felicitamos al CSIC y la Consejeria de Medio Ambiente por poner en práctica un plan de muestreos sistemáticos de aguas y un informe diario de daños que es fácilmente accesible por Internet. Les animamos a que el muestreo se extienda a partículas aerosoles, suelos, sedimentos, plantas y fauna (terrestre y acuática) y a que estos resultados y la metodología de muestreo y analítica sean también fácilmente accesibles, pues existe un gran interés entre especialistas internacionales en tener acceso a estos datos. Estos datos no sólo se deberían hacer públicos por su interés científico, sino porque es la forma de evitar la desconfianza pública y los fraudes.
También creemos que sería saludable que se hiciese un esfuerzo significativo para jerarquizar y coordinar las acciones dentro y fuera de los Parques (Natural y Nacional) de Doñana, pues parece haber una inquietante descoordinación entre las instituciones que implementan las decisiones, los científicos y los técnicos que las asesoran y los poderes políticos que las toman. Dicho esfuerzo debe ser acompañado de transparencia informativa, para que los errores y omisiones no se oculten tras un laberinto de opacidad institucional. En definitiva, como ciudadanos, lo que pedimos es un análisis riguroso, transparencia en la gestión y la información y una ejecución competente y profesional de las soluciones.
Finalmente, quisieramos decirle a la clase política, que se ha
escondido detrás de frases como "se ha salvado Doñana" o
"los lodos serán recogidos antes de Octubre" y que continuamente
minimizan los efectos de la contaminación, que trabajar con el peor
escenario posible no es alarmista sino prudente. Las estrategias a seguir
según este escenario son sin duda las mas costosas económicamente.
Les animamos a que, pese al coste político que conlleve, propicien
un clima de confianza entre agricultores, pescadores, conservacionistas
y científicos para que trabajen juntos. Desafortunadamente, ni el
ecosistema de Doñana, ni las personas que viven en los municipios
afectados se pueden arriesgar a que el tiempo confirme los pronósticos
más siniestros sin que se hayan adoptado las medidas oportunas.
Desgraciadamente, el problema creado es de una complejidad técnica
fabulosa (aunque algunas voces digan lo contrario), y las estrategias
a diseñar deberían ser como mínimo de 10 a 15 años
vista e independientes de quién gobierne en Madrid o en Sevilla.
Sería saludable buscar cuanto antes la asesoría de los mejores
especialistas mundiales, para que dejemos de lamentar las desgracias y
comencemos a aprender de ellas.
Antonio Aparicio Juan
Presidente de la AACTE
Profesor Titular de Universidad (La Laguna) y miembro del Instituto
de Astrofísica de Canarias
Tlf.: 922-605245 (Antonio Aparicio Juan)
Fax: 922-605210
E-mail: <aaj@iac.es>
Página Web de la AACTE: <http://www.econ.upf.es/~ninomora/aacte.html>
Texto elaborado en nombre de la AACTE por Javier Escartín,
Luis Santamaría y
Pablo Valverde

