Comentarios sobre la propuesta de reforma del Sistema Universitario Español

Hace ya un mes que la Comisión de Expertos para la Reforma del Sistema Universitario Español (SUE) dio a conocer su informe, titulado Propuestas para la reforma y mejora  de la calidad y eficiencia del SUE   y que prometí un post con mis primeras impresiones. Y, aunque tarde, finalmente aquí está.

El informe, de unas 80 páginas, contiene análisis de diversos aspectos del SUE, diagnósticos de los problemas y, como el título indica, propuestas para resolverlos o, al menos, atenuarlos. Adopta una perspectiva muy pragmática, ni maximalista ni radical, pensando en lo que se puede hacer en la situación en la  que están el país y las universidades. Quizá no satisfaga a muchos que desean una auténtica revolución en nuestras universidades (ojalá fuese posible) pero, quizá por eso mismo, puede que algunas de las medidas propuestas lleguen a implementarse. Y algunas de ellas son realmente interesante y pueden tener un impacto positivo bastante notable. Por ello mismo, van a encontrar una oposición frontal por parte de muchos sectores como la CRUE, sindicatos (por desgracia) y estudiantes que no saben que pueden aspirar a mejores universidades con mejores profesores y que eso no significa privatizarlas, ni han entendido que el elitismo intelectual no tiene por qué coincidir con el económico-social.

Mi valoración, por tanto, del informe, es bastante positiva, sin que esté de acuerdo con todas las propuestas. Creo que las buenas son más que las malas.

He ido copiando párrafos y tomando notas según lo leía, que podéis leer a continuación (en cursiva y negrita), con algunos comentarios míos (con letra normal).

Del preámbulo he copiado estos párrafos:

En  este  sentido,  y  para  que  exista  verdadera  igualdad  de  oportunidades,  esta  Comisión  recomienda  que  se  potencie  el  distrito  único  de  una  manera  efectiva:  ni  la  extracción  social  del  alumno  ni  su  lugar de nacimiento pueden condicionar el tipo o la calidad de la enseñanza que  recibe.

Si la democracia significa algo par mi, eso es la igualdad de oportunidades. Y, como alguien que tuvo (y, a diferencia de otros y por suerte) pudo estudiar fuera de su lugar de origen y de la universidad a cuyo distrito pertenecía por residencia (en aquél entonces nos trataban como animalillos condenados a vivir en el coto correspondiente) no puedo más que estar totalmente de acuerdo con esta declaración que se complementa más adelante con otras a favor del incremento sustancial de las becas.

Por otro lado, en las propuestas que hizo la AACTE, se decía algo muy parecido.

 En  muchas  áreas  del  conocimiento  la  mayor  presencia  de  estudiantes  extranjeros  sólo  se  conseguirá  ofreciendo  muchas  clases  en  inglés  e
internacionalizando,  a  su  vez,  parte  de  los  claustros  de  profesores,
especialmente en las áreas científicas.

Es, nos guste o no, el latín de nuestros días.

Éstas  insistirán  especialmente  en  el  elevado  nivel  académico  y  científico  y  el  prestigio  de  quienes  deban  ocupar  los  cargos  universitarios,  incluyendo  al  mismo  tiempo  cautelas  que  impidan  toda  mediatización –sea política o de cualquier otro tipo‐ de los órganos de gobierno,

Uno de las propuestas que va a ser más atacada es la que hace referencia a la elección de órganos de gobierno y parte de los ataques se refieren a la posible pérdida de democracia  a manos de intereses políticos y económicos. La comisión declara aquí que no  es su intención. Y a la vez dice que los rectores et alia deben de ser personas de elevado nivel académico y científico. Y no puedo estar más de acuerdo. Un rector que sólo tenga dos publicaciones en ISI en toda su vida (como los ha habido, repitiendo mandatos y continuando luego su carrera política en el gobierno) no puede guiar a una universidad a la excelencia, ni exigir a los profesores ni a los alumnos, ni ser respetado.

Ahora bien, conjugar la democracia con que sólo nos gobierne gente digna y capaz (aristócratas en el sentido etimológico) no es fácil, como vemos a diario. Por otro lado, tampoco votamos quién debe de ser el director del Museo del Prado o de la Biblioteca Nacional y no sentimos que eso sea antidemocrático siempre y cuando los gobernantes a los que sí que hemos elegido  (bien que indirectamente) elijan bien.

Las cifras no son alentadoras: el  37.6% del PDI funcionario no tiene ningún sexenio, el 20% sólo posee uno y el  18.4% tiene dos sexenios reconocidos. Por tanto, más de la mitad ‐el 57.6%‐ del  PDI  funcionario  tiene  un  sexenio  reconocido  o  ninguno,  es  decir,  tiene  una  actividad  investigadora  nula  o  casi  inexistente.

Estas cifras contrastan brutalmente con las que la Presidente de la CRUE daba un mes antes, como recogimos aquí. Alguien no dice la verdad e intenta vendernos que la universidad española es buena y sólo necesita unos retoques. Estas cifras son demoledoras. Quizá explican por qué el CSIC es el OPI que más patentes produce (también en comparación con las empresas privadas) cuando hay universidades que le doblan o triplican en tamaño.

…el actual sistema de selección del PDI universitario, al que se referirá  el  cap.  I,  favorece  precisamente  la  expulsión  del  sistema  de  los  becarios  predoctorales  (de  formación  del  personal  investigador  y  del  profesorado  universitario)  que  tras  doctorarse  completan  su  formación  en  el  extranjero,  pese a que los becarios suelen ser los mejores alumnos y los más motivados.

No puedo sino estar en completo acuerdo, como ya he explicado .anteriormente

…por  lo  que  se  refiere  al  profesorado  permanente  funcionario,  el  actual  sistema  de  acreditaciones  nacionales,  que  tiene  lugar  de  forma  no  presencial a través del programa ACADEMIA de la ANECA, no presenta las  debidas garantías académicas ni jurídicas que garanticen la selección de  los  mejores  (véase  la  sec.  I.4).

Idem.

Es  necesario  que  las  universidades  tengan  capacidad  para  aprovechar  las
oportunidades y captar profesores e investigadores de primera fila con facilidad
e  independientemente  de  su  origen.  Actualmente  esto  es  muy  difícil,  incluso
imposible  en  la  práctica,  con  el  actual  sistema  de  acreditaciones  de la  ANECA.

Que viene a decir lo mismo que el párrafo anterior. Hay que recordar que en las propuestas que elaboró la AACTE y que se remitieron al ministerio y a la comisión, se hacía una crítica bastante dura a la ANECA por esta misma razón.

…una  primera  vía,  de  acreditaciones  públicas  nacionales  en  los  dos  niveles  actuales  de  profesor  titular  y  catedrático.  Las  universidades  seleccionarían después a los acreditados como hasta ahora. Este PDI  mantendría  el  carácter  funcionarial  para  ambos  cuerpos,  CU  y  TU,  para  los  ciudadanos  españoles  y  de  la  UE  (véase,  no  obstante,  el  punto  I.3.13).
   
una  segunda  vía,  de  contratación  directa  e  indefinida  por  las  universidades de doctores españoles y extranjeros, también como CU  y  TU,  sin  restricción.  En  esta  vía,  no  sería  necesaria  la  acreditación  previa de la ANECA salvo que las CAs y las propias universidades así lo establecieran.  

Aquí nos encontramos con la propuesta concreta de cambio del sistema de contratación de PDI  que hace la comisión y que tiene cosas positivas y negativas. Más libertad de contratación es buena para quien haga buen uso de ella. Y eso es lo hay que condicionar con incentivos y penalizaciones. De esto último la comisión habla poco. Es un tema impopular y está claro que mencionarlo aún aumentaría más la oposición.

Modificar de forma urgente, en espera de la reforma que se propone en  el  punto  1  anterior,  el  baremo  y  el  procedimiento  de  las  presentes  acreditaciones  no  presenciales  de  la  ANECA,  por  ser  muy  inadecuado

Mi opinión personal es que hay que cerrar la ANECA. Algunas cosas no son reformables. Su propia naturaleza lleva a que haya baremos injustos y complicados porque no es más que un obstáculo burocrático y no se puede pedir a un obstáculo que deje de molestar.

Se  recomienda  que  toda  política  de  plazas  en  la  vía  de  acreditaciones públicas nacionales esté basada en una oferta moderada, pero constante  en el tiempo. Esta Comisión recomienda especialmente evitar la situación  que viene repitiéndose desde hace decenios ‐la alternancia de períodos  de relativa abundancia y de otros de gran escasez de plazas‐ que conduce  a que el SUPE no seleccione sólo a buenos candidatos en el primer caso y  a que se pierdan muchos de éstos en el segundo.

Ésta es una recomendación de tremenda sensatez que va contra todo lo que se suele hacer en este país y que debería de valer para cosas como el aumento de los fondos de investigación (mejor poco a poco y de forma segura y predecible que con altibajos) etc. etc.

Se hace demasiado énfasis en los sexenios como indicador de la valía de los profesores. En mi opinión son sólo una primera aproximación y dan una cota inferior. Tendrían que ser más exigentes, como pedía el informe de la AACTE. Pero lo cierto es que, en este momento preciso, no hay nada mejor y esto es mejor que nada.

Se  recomienda  impedir  cualquier  tipo  de  contratación  por  una  universidad  de  un  doctor  propio,  salvo  que  éste  hubiera  estado previamente vinculado a otra universidad, institución académica o centro  investigador reconocido, español o extranjero, por un período no inferior  de 36 meses;…

Ésta es una versión suavizada de una de las propuestas estrellas de la AACTE. Pedíamos más, pero siendo pragmáticos como la comisión, podríamos conformarnos con tres, que es un tiempo que requiere más de un contrato postdoctoral normal. Dos años es el umbral para el destete intelectual de los doctores. Menos de tres, sería inaceptable. Para los oponentes, más que cero es inaceptable, claro.

En los párrafos que siguen se propone la internacionalización de las convocatorias de plazas de PDI (e una vergüenza que no sea así ni en el CSIC en este momento; lo único que se salva en este aspecto es el maltratado programa Ramón y Cajal)

Y se propone también que no se valore como mérito la gestión, con lo cual estoy completamente de acuerdo. La gestión ha de ser un mérito para los que opten a puestos de gestión. Tampoco la actividad deportiva es un mérito para ser profesor, por meritoria que sea dicha actividad.

Fomento de la relación universidades públicas–CSIC   Se  recomienda  superar  las  rigideces  actuales  y  facilitar  el  trasvase  del  personal docente e investigador entre ambas instituciones.

Los del CSIC supongo que estamos de acuerdo, pero en muchas universidades verán esta propuesta con terror porque aumenta el número de posibles competidores por las («sus») plazas.

Sobre una posible ‘desfuncionarización’ del PDI.   La  contratación  directa  indefinida  de  doctores  podría  proporcionar  una  transición  hacia  una  ‘desfuncionarización’  del  PDI  universitario  aumentando el porcentaje del PDI contratado de todo tipo que permite  la  actual  LOMLOU  (el  49%,  Art.  48.4).  No  obstante,  esta  Comisión  recomienda  mantener  la  limitación  actual  entendido  ese  porcentaje  a tiempo  completo,  así  como  la  disminución  del  PDI  contratado  temporalmente,  restringiendo  los  contratos  temporales  a  las  figuras  originalmente previstas (lo que se aplica especialmente a los profesores asociados). 

Este es un tema peliagudo. Ya es un hecho que muchos profesores (y no necesariamente los menos preparados) no son funcionarios. Lo importante es la selección y luego la estabilidad, sin que la sacrosanta figura del funcionario sea crucial.

Desde el punto de vista de la eficacia académica de la ANECA como sistema de
selección  de  los  mejores  PDI,  el  baremo  que  regula  y  valora  los  méritos  de  los candidatos [BOE de 6‐X‐07, p. 40653] es notoriamente inadecuado29. Baste decir  que no permitiría acreditar como catedrático a más de un premio Nobel30 y que  perjudica  muy  especialmente  a  los  jóvenes  más  brillantes  ‐precisamente  a  los  que  las  universidades  más  deberían  proteger‐  facilitando  su  expulsión  del  sistema universitario. De hecho, si bien es importante captar a un premio Nobel,  que  frecuentemente  tiene  su  carrera  tras  de  sí,  no  lo  es  menos  no  perder  a  nadie que pudiera llegar a serlo.

Este ejemplo se ha puesto muchas veces y es el argumento fundamental contra el funcionamiento de la ANECA. ¿Alquien se imagina una ANECA del fútbol, que aunque los clubes sean privados los pagamos todos?

Hay mucho más sobre la ANECA al final, donde se la vapulea con todo merecimiento.

La  calidad  de  las  universidades  debe  ser  evaluada  pública,  externa  y
periódicamente.  La  calidad  de  una  universidad  se  mide,  sobre  todo,  por  la  calidad  de  la investigación que realiza.

Hay división de opiniones en este tema. La mía concuerda al 100% con la de la comisión.

e) debería tener consecuencias para la financiación de las universidades y de sus
    centros (Facultades, Escuelas, Institutos, etc.).

Lo cual coincide con las propuestas de la AACTE, aunque no se especifica qué consecuencias pudieran ser.

El  cambio  más  significativo  que  se  propone  es  la  sustitución  del  Consejo  de
Gobierno y del Consejo Social por un único órgano, el Consejo de la Universidad,
que  es  el  que  elige  al  Rector,  cuya  autoridad  se  refuerza.

Este es uno de los platos fuertes del informe. Aquí van algunas de las cosas que se dicen:

El Rector será un académico.

Bien.

Se  propone  que  sea  designado  directamente  por  el  Consejo  de  la Universidad,  ante  el  que  responde  (punto  III.2.2.4).  El  mandato  del  Rector será de 5 años renovables.

El Consejo es el órgano de la Universidad en el que están representados los intereses académicos y los de la sociedad. El Consejo de la Universidad aglutina
y refuerza en ese único órgano el papel de los actuales Consejo de Gobierno y
Consejo  Social. Se recomienda  que  tenga un  tamaño  reducido,  con  no  más  de
21‐25  miembros.  La  duración  de  su  mandato  sería  de  5  años,  renovables  por
una  sola  vez.  El  Consejo  de  la  Universidad  deberá  tener  una  mayoría  de
académicos.

Para  facilitar  la  gestión  se  deberá,  en  general,  introducir  la  cultura  de  la
evaluación  posterior  de  las  actividades  (ex‐post)  frente  a  la  de  someter
cualquier iniciativa a un largo proceso de examen previo (ex‐ante).

Esto es realmente bueno y creo que nos iría mucho mejor si se implementase en todos los aspectos de nuestra vida social. Que pague quien la haga, pero que no nos pidan certificados de prisiones a todos por si acaso la vamos a hacer.

…esta  Comisión  recomienda  que  los  CVs  completos  de  todos  los
cargos de gobierno de las universidades (rector, vicerrectores, secretario de la
universidad,  gerente,  miembros  del  consejo  de  la  universidad,  decanos  y
directores de centros e institutos), sean accesibles a la comunidad universitaria
y  a  la  sociedad  a  través  de  las  webs  de  la  universidad  o  de  sus
centros.

Se trata de que sean respetables y dignos miembros de la comunidad académica. Me parece bien. No sólo los CVs de los gobernantes deberían de ser públicos, sino todos los de los que cobran dinero público por las actividades que rellenan su CV, digo yo.

…si  bien  los  servicios  docentes  que  prestan  las  universidades
españolas tienen una financiación próxima a los países de nuestro entorno, no
es  menos  cierto  que  los  servicios  de  investigación  y  transferencia  del
conocimiento  están  a  un  nivel  bastante  inferior  y  que,  sobre  todo,  se
desarrollan en un contexto científico y tecnológico muy débil.

Sabido y muy cierto.

El  80%  de  la  financiación  actual  de  las  universidades  públicas  españolas
procede  de  fondos  públicos,  dato  muy  similar  al  observado  –por  ejemplo‐  en
Francia,  Bélgica,  Irlanda  o  Portugal.  En  el  otro  extremo  se  encuentra  el  Reino  Unido con un 35% de origen público, semejante al porcentaje de otros países de  la OCDE como EEUU o Japón.  Dado el alto porcentaje de fondos públicos que  reciben  las  universidades  españolas,  su  previsible  evolución  apunta  al  incremento  de  los  recursos  privados.

Parece más bien un pronóstico que una recomendación y puede ser cierto. No me parece deseable que aumente el porcentaje privado y disminuya el público, pero sí que aumenten ambas cantidades en sentido absoluto.

España tiene un sistema de becas y ayudas al estudio muy deficiente (un punto que se trata  en la sec. IV.4 y sobre el que se volverá en el cap. V). Para empezar, el esfuerzo financiero  en  este  aspecto  representa  el  0,11%  del  PIB  español,  frente  a  la media de la OCDE que supone el 0,29% del PIB en la educación superior

Esta es una cifra que habría que grabar a fuego un garrote con el que atizar a cualquier político que diga que tenemos un estado del bienestar que no nos merecemos ni podemos mantener. Lo del garrote, lo digo en sentido figurado. Pero estamos hablando de que en España seguimos manteniendo una desigualdad de oportunidades enorme y nos dicen que va a ir a más. Y me rebelo ante esto.

El  poco énfasis en la investigación no sólo ha perjudicado la misión investigadora
de la universidad, sino que de forma indirecta ha fomentado la ineficiencia de su
función docente.

Otro caballo de batalla de la comisión: convencer a quien corresponda de que la buena docencia es hija (en la universidad) de la buena investigación,  como se demuestra en estudios científicos que la comisión se ha tomado el trabajo de citar.

Todo  ello  aconseja,  en  particular,  que  el  Ministerio  de  Educación  recupere  las
competencias de investigación.

No tengo opinión clara sobre este tema.

Es necesario potenciar las becas de movilidad nacional e internacional. Ningún
estudiante  debería  ver  disminuidas  sus  posibilidades  de  estudiar  en  el  mejor
centro  o  en  la  universidad  de  su  elección  por  sus  condiciones  económicas,
sociales o lugar de residencia.

Ya dije que esto me parece esencial. Estas ideas que no solamente son de justicia sino que expresan que no se puede desperdiciar la inteligencia de los que no puedan pagarse una educación superior porque, además, eso nos perjudica como país:

Nadie con talento debe quedar fuera del sistema por razones económicas; todo incremento de las tasas debe ir acompañado de la correspondiente subida de las becas. La obtención y la cuantía de becas y ayudas deben ir ligadas a la situación
económica  del  beneficiario;  el  mantenimiento  de  la  beca,  a  su rendimiento académico.  

Se  propone  igualmente  que  las  retenciones  que  las  universidades
perciben por gastos generales de los proyectos de I+D+i (‘overhead’), se
mejoren  notablemente  y  que,  en  consecuencia,  el  Plan  Nacional  de
proyectos  de  investigación  incremente  de  igual  forma  los  costes
generales de los proyectos.

Esta es una propuesta bastante razonable de incentivos para que las universidades se preocupen de captar a mejores investigadores.

Ahora, la comisión vuelve a las becas, con motivo de la movilidad geográfica:

Igualmente  deseable  es  potenciar  la  movilidad  estudiantil, revitalizando el llamado ‘distrito único’ con un adecuado programa de becas.  

 La primera es la escasa movilidad estudiantil en el interior del país. En la mayoría  de  las  universidades  y  por  lo  que  se  refiere  a  los  antiguos  primero y segundo ciclo y al nuevo grado en universidades presenciales, en  torno  al  80%‐90%  de  los  estudiantes  e  incluso  más  procedían  de  la propia  Comunidad  (datos  del  curso  2009‐10).  Las  excepciones  son, principalmente, las Comunidades de Madrid y Cataluña, con valores que se  reducen  al  75%.  En  cuanto  a  las  becas  Séneca  que  favorecen  la movilidad  interna,  de  las  5729  solicitadas  en  el  curso  2010‐11  se concedieron 2033 y sólo se llegaron a usar 1871 becas.

A continuación ,a comisión se expresa a favor de haber implementado Bolonia como 3+2 (grado y máster) en vez de como 4+1.

Por  su  alto  valor  formativo  debería  fomentarse  en  las  universidades  la posibilidad  de  incluir  en  los  planes  de  estudio,  particularmente  en  el postgrado,  créditos  correspondientes  a  algún  módulo  de  humanidades, como es común en muchas universidades internacionales.

El saber no ocupa lugar.

…conseguir una amplia oferta académica de estudios impartidos  en lengua
inglesa…

Bien. Tendrán que saber hablarlo los profesores… Claro que, si interviene la ANECA, empezará a pedir títulos a gente que quizá no los tenga pero haya escrito artículos y libros e impartido conferencias en inglés…

…las  universidades  deben  considerar  los  programas  de  doctorado como un elemento esencial para acreditar su calidad.

Y es que las tesis de doctorado son el primer peldaño en la vida del investigador.

A continuación, y como anuncié, vienen los palos a la ANECA, que a mí, en particular, me parecen completamente justificados, y con los que concluye este informe:

Sin embargo, para el sistema público universitario, el sistema de acreditaciones
de  la  ANECA  se  transformó  enseguida  en  una  simple  condición  para  la
promoción  del  acreditado  en  su  propia  universidad.  Como,  por  otra  parte,  las
comisiones  de  las  universidades  que  actualmente  seleccionan  entre  los
acreditados  por  la  ANECA  resultan  prácticamente  superfluas  (esta  última  fase
suele reducirse a confirmar al candidato, que a su vez ha determinado en buena
parte la comisión que lo juzga), toda selección real recae, exclusivamente, sobre
el  programa  ACADEMIA  de  la  ANECA  y  no  sobre  las  universidades.  Esto  ha
acentuado  la  tradicional  endogamia  de  las  universidades  españolas,  hoy  ya
completa.  Ni  siquiera  cabe  argüir  que  el  sistema  de  acreditaciones  preserva  la  autonomía de las universidades, pues éstas acaban seleccionando, por el mero
hecho de serlo, al candidato local y único.

…la ANECA no necesariamente selecciona a  buenos candidatos. Por ejemplo, en muchos de los casos que juzga la ANECA la  investigación  ni  siquiera  es  evaluable65  (en  las  cátedras,  4  sexenios  otorgan  automáticamente la máxima puntuación, 55 puntos de 100); la calidad docente  se ‘juzga’ de forma indirecta (por años de docencia, ‘cursillos’, apuntes, etc).

Estos  candidatos,  algunos  de  los  cuales  incluso  podrían  ser  contratados en el extranjero, son directamente perjudicados por los criterios de  acreditación la ANECA.

Tomás Ortín Miguel
Instituto de Física Teórica UAM/CSIC
http://ramon.ift.uam-csic.es

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4 Responses to “Comentarios sobre la propuesta de reforma del Sistema Universitario Español”

  • Manuel dice:

    Todo esto está muy bien, pero, ¿quien es el firmante de este comentario? Saber esto es importante, porque conocer a las personas permite evaluar mejor el contenido de lo que dicen, sobre todo si hablan en representación de un colectivo o una tendencia ideológica.

  • Nicolas dice:

    Yo veo el informe como uno más en la línea de los muchos que ya ha habido.
    ¿En qué quedará? No sé si con 47 años ya soy demasiado viejo, pero me temo que esto será una manita de pintura en la fachada y seguir con las grietas y las goteras que amenazan el desplome del edificio.
    Las recetas están más o menos claras desde hace unos cuantos años e informes, para mi la cuestión clave es ¿hasta dónde llega el poder de los ‘poderes facticos’ de la Universidad española (CRUE, sindicatos, etc)?

  • Aurelio dice:

    Estoy de acuerdo, en general, con este comentario. Esta reforma sería un punto de partida para empezar a mejorar el sistema universitario español, que como otras instituciones es víctima de los «reinos de taifas» que despedazan a este pais con su punto de vista miope.


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